Castillo de Acher (2384 m)

Ruta realizada en agosto de 2018.

Esta ha sido sin duda mi ruta favorita del verano y uno de los paisajes que más me han impactado en mucho tiempo.
Hace un par de años subimos al Bisaurín y ya aquel día, contemplando las vistas desde la cima, me llamaron la atención unos contrastes de color entre piedras rojas y praderas verdes bordeando otra montaña. David me explicó que se trataba del Castillo de Acher y la visita quedó pendiente, hasta este verano.
Comenzamos la ruta desde el aparcamiento de Selva de Oza, donde por cierto han vuelto a abrir el camping que estuvo años cerrado y es un buen sitio para comer al terminar la caminata.
El sendero está bien señalizado y transcurre por un bosque con fuerte pendiente ya desde el principio.
Al salir del bosque continuamos caminando por una zona de praderas, con el Castillo de Acher ya bien visible a nuestra izquierda. La pendiente nos da un pequeño respiro antes de volver a endurecerse al enfilar ya nuestros pasos hacia el objetivo del día.
Vamos ganando altura y acercándonos a la barrera rocosa que nos oculta la vista de la cima del Castillo de Acher, ya que antes de llegar a ella deberemos atravesar un hermoso valle sinclinal que recibe el nombre de Valle Colgado.
El sendero cada vez más pedregoso va buscando el paso más cómodo para rebasar el muro de roca. En este tramo la pendiente es muy fuerte, con gravilla suelta y en los últimos metros pueden hacer falta las manos para asegurar una pequeña trepada.
Después del esfuerzo nos encontramos con una preciosa vista del Valle Colgado que iremos bordeando hacia la derecha, donde ya es visible, ahora sí, la cima herbosa del Castillo de Acher.
A medida que ganamos altura podemos apreciar mejor la curiosa forma de este valle sinclinal, su hundimiento central y las formas onduladas en los bordes, que recuerdan a una mariposa con las alas extendidas. Caprichos de la naturaleza que crean formas tan preciosas.
Nos queda un último repecho fuerte, pero sin complicaciones y ya estamos en la cumbre del Castillo de Acher (2384 m).
Hace un día estupendo, así que pasamos un buen rato disfrutando de las vistas al solecito, identificando otras cumbres de Pirineos, comiendo algo y David aprovecha para echar a volar el dron.
Deshacemos el camino hasta la base de la montaña y desde aquí continuamos caminando hacia el Collado del Achar de los Hombres. El sendero es evidente y está bien marcado.
Para mí comienza la parte más espectacular de la ruta, ya que nos adentramos de lleno en el terreno de lutitas y areniscas rojas que dan ese peculiar color rojo oxidado al valle. Los contrastes entre el azul del cielo, el verde de las praderas y rojo intenso del suelo son impresionantes.
Algunas vistas nos recuerdan al paisaje volcánico de la Caldera Colorada que descubrimos corriendo por Lanzarote hace años. Lo vamos comentando y también bromeando "Parece que estamos en Marte, esto sí que es el planeta rojo..."
Mis conocimientos en geología son muy limitados, pero este paisaje me impactó tanto que me surgió la curiosidad de saber cómo se había formado y encontré esta publicación del blog Tectónica de Placas, donde se explica con claridad. Si sois aficionados a la geología o queréis, como yo, comprender mejor el origen de este paisaje tan "marciano" os aconsejo su lectura.
Seguimos caminando y cada poco paramos para mirar hacia atrás, la vista del Castillo de Acher es especialmente bella ahora, parece un cuadro pintado al óleo.
A mitad de subida hacemos otra parada para volar el dron, en una zona donde el valle se convierte en un profundo cañón. El paisaje es grandioso. Creo que las imágenes hablan por sí mismas...
Al llegar al collado decidimos bajar por la parte izquierda del valle, donde el sendero ya no es tan evidente pero tampoco tiene pérdida. Caminamos al pie de unas imponentes paredes rocosas donde tenemos la suerte de encontrarnos con un gran grupo de sarrios. Es todo un espectáculo verlos correr y saltar de roca en roca, procuramos ser discretos y molestarlos lo menos posible.
Al fondo del valle descendemos para cruzar el río y tomar un sendero ascendente que nos devolverá a las praderas que atravesamos en la subida, cerrando así el círculo de la ruta y regresando a Selva de Oza por el mismo bosque.
Como dije al principio, una de las rutas de montaña que más he disfrutado por la belleza y singularidad del paisaje.
Simplemente, me encantó.

***

Distancia: 18 km
Desnivel: + 1400 m
Dificultad: Moderada. La ruta no presenta dificultades técnicas en las condiciones que se realizó: verano, buenas condiciones meteorológicas y buena visibilidad. El desnivel a superar es fuerte y para acceder al Valle Colgado, zona previa a la cima, se ha de rebasar un resalte rocoso con sendero  bien marcado pero con gravilla suelta y en algún punto hacen falta las manos para asegurar una pequeña trepada. 
Track de la rutaWikiloc

Vídeo de la ruta en el canal de YouTube de David:

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