Y griega de Bujaruelo: Valles de Otal y Ordiso

Ruta realizada en agosto de 2018.

Ruta de BTT que hicimos saliendo de Torla y tomando la carretera (y posteriormente pista) que lleva al camping de Bujaruelo.
Tras pasar el camping, continuamos por la pista y pronto llegaremos a una bifurcación muy clara: a la izquierda, la pista que sube al valle de Otal; a la derecha, la pista que sube al valle de Ordiso.
El nombre que le he dado a la ruta, "Y griega de Bujaruelo", se refiere a la forma que toma el track de la ruta, ya que subiremos a cada uno de los valles y volveremos a bajar por el mismo camino, hasta retomar este primer cruce.
Nosotros decidimos comenzar por el valle de Otal.
La subida es cómoda, por una pista en buen estado y con pendiente moderada.
A medida que ganamos altura se va abriendo el paisaje, hasta llegar a un hermoso valle de altura, con amplias praderas rodeadas de montañas y surcadas por riachuelos.
Pasamos una barrera y al poco se acaba la pista, al llegar al refugio de Otal.
Desde este punto, podemos continuar por sendero hasta llegar a la cascada del barranco de La Paul, un paraje que merece la pena visitar por su belleza, aunque en algún paso toque portear la bici.
Retrocedemos por el mismo camino, buscando el mejor paso en la pradera y vadeando riachuelos, hasta llegar a la pista, donde disfrutamos de una bajada muy rápida hasta llegar al cruce entre los dos valles.
Ahora nos toca afrontar la subida al valle de Ordiso.
Las primeras rampas de la pista son las peores por la fuerte pendiente, aunque el firme es bastante bueno.
Un poco más adelante la pendiente suaviza y continuamos subiendo de forma constante, mientras el valle se va cerrando y en algunos puntos incluso parece encañonarse.
La subida se va amenizando con las vistas y con algunos riachuelos que se precipitan formando pequeñas cascadas al paso.
Llegamos al fondo del valle y nos topamos con las imponentes cumbres que contemplamos mientras descansamos un rato y nos preparamos para la bajada.
De nuevo, una bajada rápida y divertida, aunque también paramos en algunos momentos para disfrutar del paisaje y hacer algunas fotos.
Al llegar a Bujaruelo, nos encontramos cantidad de gente bañándose en las pozas y pasando el día a la orilla del río. Hace mucho calor y es un plan muy apetecible, la verdad. Pero como no hemos llevado bañador, nos conformamos con refrescar un poco las piernas y así darles un pequeño descanso después del esfuerzo.
Una ruta preciosa, algo exigente por el desnivel a superar pero muy sencilla a nivel técnico ya que discurre por pistas con buen firme. Un recorrido para pedalear tranquilamente y poder disfrutar del paisaje que nos rodea, con la belleza de los valles de altura. Muy recomendable.

***
Distancia
40 km
Desnivel
+1500m
Dificultad
Moderada, debido al desnivel, pero fácil a nivel técnico.



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