San Juan de la Peña - Monte San Salvador

Ruta realizada en agosto de 2018.

Ruta de BTT que hice en solitario. Una ruta larga y con bastantes kilómetros por carreteras secundarias, pero que merece la pena por los lugares de valor cultural que pueden visitarse, por los fantásticos miradores y sobre todo por la parte final del Monte San Salvador que me pareció un paisaje espectacular. Por algo toda esta zona tiene la calificación de Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel.
Salgo de Jaca en dirección al puerto de Oroel por carretera y después de coronarlo continuo unos 8 kilómetros hacia Bernués, donde a mano derecha hay un desvío hacia el monasterio de San Juan de la Peña.
Aquí comienza un puerto de carretera de unos 10 kilómetros, de pendiente muy moderada, aunque la subida se hace algo dura por el calor que ya empieza a apretar.
Llego al Monasterio de San Juan de la Peña, el conocido como "el nuevo" ya que por el viejo se pasa después en la bajada hacia Santa Cruz de la Serós.
En los alrededores del monasterio hay unas praderas con mesas donde paro a descansar y comer algo, ya que aún me queda la subida más fuerte del día. Justo detrás del monasterio sale un sendero que conduce al mirador del Balcón de los Pirineos, merece la pena acercarse y disfrutar de las vistas.
Después de reponer fuerzas continuo unos metros por la carretera y enseguida veo a mano izquierda el desvío hacia el monte y la ermita de San Salvador. 
Comienza la subida que tiene dos partes claramente diferenciadas: una primera parte por pista asfaltada que conduce hasta unas antenas y tiene unas rampas bastante fuertes, aunque el asfalto ayuda a superarlas bien; y una segunda parte, desde las antenas hasta la cima del Monte San Salvador, por una pista que comienza suave y con buen firme, para terminar con unos buenos repechos con mucha piedra suelta que pondrán a prueba nuestra fuerza y equilibrio.
En cualquier caso, todo ciclable y sin problemas.
Volviendo la vista atrás, vemos abajo el monasterio nuevo y al fondo la Peña Oroel.
Vistas hacia el Cuculo (1549 m), cima más alta de la Sierra de San Juan de la Peña.

Esta parte de la ruta me encantó, el paisaje es espectacular, con unas paredes rocosas impresionantes que caen hacia la vertiente sur y con la vista panorámica de las cumbres pirenáicas hacia la vertiente norte.
Al llegar a la cima del Monte San Salvador (1547 m) nos encontramos con la ermita del mismo nombre, que tiene adosado un pequeño refugio de montaña.
Aquí me dedico un buen rato a descansar y disfrutar del panorama, observando los vuelos de los buitres que abundan en estos montes de la Sierra de San Juan de la Peña.
Regreso por el mismo camino hasta el monasterio nuevo, pero poco antes de salir a la carretera, me desvío a mano izquierda siguiendo las indicaciones del Mirador de San Voto.
Un corto senderito y unas escaleras donde toca portear la bici y llegamos a este precioso mirador que está literalmente colgado sobre el monasterio viejo y que nos ofrece una vista privilegiada de las paredes rocosas donde anidan buitres y alimoches.
Ese día tuve la gran suerte de encontrarme allí con Elisa, una educadora ambiental del Gobierno de Aragón, que estaba haciendo el control de un pollo de alimoche nacido hacía 2 meses y que estaba a punto de lanzarse a su primer vuelo antes de emigrar al sur. Con los prismáticos pude ver al pollete en su nido, mientras Elisa me explicaba un montón de cosas sobre la vida de los alimoches. Echamos un buen rato conversando sobre aves, ecología, educación ambiental... Una gozada, por la compañía y por lo mucho que aprendí.
Pero ya es mediodía y el calor aprieta, así que toca continuar la ruta que aún quedan muchos kilómetros por delante, aunque las subidas fuertes ya se han acabado.
Retrocedo hasta la carretera y me dejo caer hasta Santa Cruz de la Serós, disfrutando de la bajada y haciendo varias paradas para ver el monasterio viejo y varios miradores que hay al paso.
Al llegar a Santa Cruz de la Serós empiezo a sufrir de verdad por el calor, hace 38ºC y el agua que me queda en el camelback parece caldo. Todavía faltan bastantes kilómetros para llegar a Jaca, así que hago una parada en el pueblo para comprar agua fría y rellenar el depósito, mojarme la cabeza en la fuente de la plaza, comer algo y descansar un rato a la sombra.
Esta parada me da las fuerzas suficientes para acabar la ruta, volviendo por el valle de Atarés y después por el Camino de Santiago ya hasta Jaca.
Llego a casa agotada de cansancio y calor, pero ha merecido la pena, una ruta muy recomendable.

***

Distancia
71,6 km
Desnivel
+1260 m
Dificultad
Ruta larga pero fácil, transcurre por carreteras secundarias y pistas en buen estado, solo con algún tramo puntual de mayor pendiente y piedra suelta llegando a la ermita de San Salvador. 100% ciclable. Gran valor cultural y natural.



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